DÍA 10: Vuelta a casa

Domingo 26 de marzo de 2017

Bajamos a desayunar casi a las 10, nos lo tomamos con muchísima calma porque la noche anterior dejamos las mochilas preparadas y habíamos encargado un taxi a la recepción para las 11:30 porque nuestro avión salía a las 14:20 y habíamos leído que los trámites de salida eran lentos y engorrosos.

Una vez subidos en el taxi le preguntamos a uno de los recepcionistas (que nos acompañó) cuánto tendríamos que pagar y si podíamos pagar en dólares porque no nos quedaban, y nos dijo que no, que esperáramos un segundo.

Salió con el manager del hotel, un pibito más jóven que él (nos sorprendió que todos los trabajadores del hotel eran hiper jóvenes) y nos ofreció dinero, le dijimos que se lo cambiábamos por los dólares y no nos los quiso coger, nos dijo que era el manager y que eso era por todas las molestias y errores.

Muy avergonzados cogimos los som y nos dijo que no pagáramos nada más de lo que marcara el taxímetro, y el taxista puso una cara de malas pulgas horrorosa… no se dirigió a nosotros en todo el trayecto, ni siquiera nos dijo adiós, lo cual demuestra que pasaba por su cabeza el timarnos un poquito. La cosa es que el taxi nos costó 12.000 som nada más.

 

 

Una vez dentro del aeropuerto, facturamos, luego cumplimentamos nuevamente los papeles de la aduana y nos dispusimos a pasar los controles.

A mí me preguntaron si había comprado algo en el país, y relajadamente respondí que vino, que lo había facturado. Rápidamente me di cuenta de mi error (íbamos con una botellita de más cada uno)… y el oficial me preguntó que cuántas y le dije que sólo dos… ¡¡mentiras!!

En el control de pasaportes no me pidieron los resguardos de los hoteles, pero a AJ sí, y me comenta que realmente el oficial ni los miró.

En la espera nos tomamos un refrigerio en una hamburguesería jejeje y nos pusimos a fantasear con otros destinos.

También decidimos que dormiríamos algo en el avión ya que nos quedaba una escala con madrugón importante.

Y ahora sí que sí dijimos adiós a este país que nos ha dado tanto, sobre todo, como siempre decimos, seguimos eliminando barreras de la mente y prejuicios.

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