Preparativos Israel y Palestina

Este curso escolar, me gusta llamarlo así, nos mudamos a otro país, un grandísimo cambio que traería consigo un nuevo y diferente calendario de vacaciones; el cual me resulta muy muy atractivo, añadiríamos más meses al calendario de “jolidais” y de esta manera podremos hacer alguna que otra escapada no tan espaciada en el tiempo, es decir, sin tener que esperar a las ansiadas vacaciones “de verano”.

 

  • El destino…

Israel y Palestina… Lo veo con la lejanía de ya 3 meses (mmm ‘xD ¡vaya montón!, aunque para mí un mundo) y no puedo evitar tener un sabor extraño, me gustó muchísimo lo que vi, pero la malísima experiencia del alojamiento en Jerusalén, unido a lo caro que me parecía todo, no me dejan disfrutar de los recuerdos como me gustaría… ¡a topísimo!

La elección del destino estuvo marcada por varios factores que influyeron enormemente en la elección final, y éstos fueron:

  1. La idea inicial era ir a Uzbekistán “a como diera lugar”, mi cabeza decía una y otra vez “sí, sí, sí…veremos a Aladdín” -entónese debidamente como corresponde xDD -. Por más que hacía cálculos, me daban, los días me daban, no para hacer el viaje, sino algo un poco más complejo, nos mudábamos de país, la otra parte de la expedición ya estaba donde correspondía, pero yo no, mi visado para ese nuevo país, tardaba algo más, es un visado “especial”, por lo que llegaría tan sólo con unas semanas antes de hacer el viaje a Uzbekistán que tanto deseaba; el problema surgía cuando al llegar a nuestro nuevo hogar, tenía la obligación de entregar mi pasaporte y no me lo devolverían hasta unos días (indeterminados) después, y tal vez ya sería demasiado (demasiadísimo) justo para solicitar el visado a Uzbekistán (ya que en la ciudad en la que vivimos no hay embajada y hay que tramitar todo mediante mensajería, lo cual no sería un problema si viviéramos en España, ya que solucionar cualquier imprevisto sería “easy”; pero no para un país “rusoparlante”, más cuando en ese entonces no sabíamos decir ni ‘jape’).

    Por lo que la realidad me dio una bofetada (y no, no me daban, no me daban los días xD) y volvimos a poner en skyscanner “cualquier lugar” en su motor de búsqueda y cuando aparecieran los lugares más económicos, elegir sólo aquellos que nos permitieran ir sin visado o cuya obtención fuera online y rápida (como por ejemplo el de EEUU o Turquía). Y de las otras opciones que teníamos -que no eran muchas partiendo de la base de que vivimos en Asia, desde aquí no hay vuelos tirados de precio como en Europa, y el aeropuerto de la ciudad no tiene mucho tráfico aéreo todavía- eran las siguientes
  • La India, descubrimos que podíamos solicitar el visado online ¡qué bien!, mi cuñada había viajado justo el año pasado y no recordaba que lo hubiera tramitado de esta manera, de hecho, creo que ella lo hizo directamente en la embajada porque le vi bien pegadito el visado a su pasaporte; debe ser que se puede hacer por las dos vías, no lo sé, algún día lo comprobaré 😉
    El caso es que este destino fue vetado por mi acompañante al parecerle que teníamos pocos días  para lo que yo planteaba hacer… ¡¡chitón!!
  • Dubai, que en principio era el destino elegido. Ya una vez hacía tiempo pensé pasar una semanita en Dubai con visita a Abu Dhabi, y tenía preparado una especie de planning muy escueto y alguna idea de cómo movernos y donde alojarnos,  pero entre que yo no lo tuve nunca muy claro (no me convencía el tener tanto tiempo de “playa” después de haberme pasado el verano en casa, que tengo la playa cerquísima, y a la que fui casi todos los días, y me apetecía más turismo del de “visita”), que íbamos a gastar muchísimo dinero porque Dubai no es una ciudad muy barata, que un amigo me dijo que entre las dos nuevas posibilidades no había “color” -Gracias Sr. Fumero- y que cuando fui a comprar la guía, a pesar de tenerla en la mano acabé llevándome la del otro sitio “por si acaso”… Tuve que tener una charla con la otra mitad de la tripulación para que entendiera mis dudas sobre este destino que derivó en sopesar seriamente, el que finalmente fue nuestro viaje. 
  • Israel y Palestina. Recuerdo perfectamente cuando salíamos a pasear por el bosque de nuestro “anterior país de residencia”, cómo hablábamos de destinos y fantaseábamos con cuál podría ser el siguiente, o con destinos con los que había que quitarse los prejuicios; y éste fue motivo de una de nuestras largas charlas. Había “descubierto” por casualidad un post acerca de este destino en el blog de Viajeros Callejeros, y fue tal la curiosidad, que leí todos los diarios de ese viaje en una misma noche.
    La mañana siguiente estaba contando con pelos y señales todo, es que el viaje tenía un “plus”, lo habían hecho en navidad, y pese a que no somos religiosos, todo lo que tiene que ver con navidad me emociona enormemente, disfruto la navidad muchísimo, y ver cómo lo viven en ciudades en las que se celebra esta fiesta ¡me encanta!

    [El caso es que me estoy apasionando escribiendo este fisco párrafo así que voy a aligerar xD]

    Total que dentro de los destinos posibles sin necesidad de visado y con un precio medianamente razonable, estaba Israel… Miento si no digo que nos daba un poco de respeto el destino, además, a nuestras familias no les iba a hacer mucha gracia, no hay más que poner en google “Israel Noticias” para que leamos día sí, y día también que ha habido un apuñalamiento, un intento de asesinato, un ataque o algo por el estilo… Pero tras haberlo visitado, nuestra impresión cambió totalmente y estamos muy seguros que fue la decisión acertada, y, volvería a hacerlo, volvería a ir a destinos a los que de primeras les tienes mucho respeto, pero que el peligro no es tan “obvio”, no sé realmente cómo explicarlo, pero, ¿por qué no visitar Irán o Corea del Norte? por ejemplo, son destinos que podemos denominar “sensibles”, pero con mucho sentido común y respetando muchísimo las leyes y costumbres del país, ¿por qué no? Hoy, 29.01.17 tengo un destino de esos que “me quitan el sueño”, y cada día entro en google a leer las noticias del país y leo blogs de personas que están visitándolo para ver cómo está la situación para ver si puede entrar en los considerados para las posibles vacaciones de octubre.

 

  • La fecha…

La fecha estaba marcada por lo que ya he comentado en la introducción, las nuevas fechas vacacionales de las que tenemos libertad de disponer (por ahora).

Este viaje lo realizaríamos entre el 8 y el 16 de octubre.

Me gusta tener vacaciones en estas fechas, octubre y noviembre son buenos meses para viajar (a mi parecer), yo lo llamo “las vacaciones de invierno”.

 

  • La guía…

Me fue realmente complicado encontrar una guía que abarcara Israel y Palestina, ya que donde vivo no habían muchas opciones físicas para comprarla y online no nos llegaría a tiempo, así que casi el último día antes de volar a nuestro nuevo  país de residencia, fui a un Corte Inglés (fue lo más a mano y la mejor opción disponible) y cogí primeramente la guía de Dubai, pero como no estábamos seguros, buscaba de Israel y Palestina “por si acaso”… Pero no había manera, y ya, casi desesperada -me gusta tener guía en papel, forma parte de los recuerdos del viaje, como los imanes, pero además, nos es útil- me agaché a mirar ooootra vez en una estantería y mientras hablaba por teléfono y decía “chiquito tranque, misión imposible” leo “Tierra Santa” vaaaaaya por dios… ¡¡¡pues claro!!! ¡Ahí estaba! Y más feliz que unas “espascuas” compré mis dos guías y me marché. 

 


  • Los pasajes…

¡Ayyy los pasajes! Entre que queríamos ir a Uzbekistán y que no nos decidíamos con el destino, compramos los pasajes 13 días antes de viajar, un día antes de mi viaje de “mudanza”. Acabo de ver la factura y… ¡¡mi maaadre!! 729,32€ en total, 364,66€/p fresquitos, uffffff, no es mal precio, pero no es bueno tampoco.

El vuelo incluía una escala de casi 11 horas en Kiev, así que aprovecharíamos para conocer la capital de Ucrania, un país que todavía no habíamos visitado. Nos gustó muchísimo la idea de hacer esta escala larga para poder visitar la ciudad.

 

  • Visado…

Primero indicar que para viajar a Ucrania, los españoles no necesitamos visado, simplemente, pasaporte en vigor. Así que en la primera parada no tendríamos problemas.

[Por ciertísimo… Ucrania no forma parte, aún, a fecha de hoy 29.01.17 -bueno, ya 30.01.17 xD-, del acuerdo Schengen, por lo que, a pesar de no necesitar visado, los españoles estamos obligados a volar con pasaporte si queremos entrar en el país, un susto que nos llevamos en un trayecto con escala en Kiev en otro viaje, no de vacaciones, sino a casa… que ni lo cuento, menos mal que para hacer un cambio de avión, las compañías que vuelan también desde países Schengen y te ‘obligan’ a hacer escala, tienen un acuerdo que permite el tránsito sólo con el DNI…En fin… peripecias]

Como ya he ido contando, para los españoles no hace falta visado para entrar en Israel, por lo menos no uno de esos que se sacan con antelación. Pero es muy curioso lo que sucede en este país…

Resulta, que si tienes sello de Israel en tu pasaporte, otros países no te dejan entrar en sus “dominios”, por lo tanto, lo que han inventado los Israelíes es un sistema similar al de comprar la visa en el mismo aeropuerto (por decirlo de alguna mala manera), sólo que no te cobran y no dejan constancia en tu pasaporte con ningún sello.

Te hacen una foto y te imprimen una especie de carnet, y esa es ‘tu autorización de entrada’ al país, que debes llevar siempre encima. No hay sello. Curioso. Entiendo que si te pusieran el sello y te limitara para entrar en muchos otros países, muchísimas personas dejarían de visitar Israel, y han ideado este sistema para que sigan yendo los turistas.

Qué triste que pasen estas cosas…por todo lo que implica y por las chorradas en las que derivan, con lo feliz que soy yo mirando mis sellitos del pasaporte recordando qué fue de uno u otro viaje. Hasta me da pena que no te lo sellen en la mayoría de países de Europa (luego pienso en las colas que uno se evita, y se me pasa xD).

→ Tengo que decir que tuvimos una súper buena atención por parte del cónsul de la embajada de Israel en el país que residimos, el Sr. Ariel Braverman.

No solemos enviar mails a las embajadas, pero en los últimos viajes, nos han surgido dudas y pensamos que quienes mejor nos podían ayudar serían los de la embajada del mismo país en nuestra ciudad (o la más cercana), la embajada rusa tuvo hacia nosotros un trato pésimo, tanto por email como en persona, pero este señor nos respondió súper amable las preguntas que le hicimos.

El caso es que es imposible conseguir un mapa de carreteras de Israel y Palestina, y no es que acostumbremos a comprarlos, siempre llevamos nuestro GPS pero, en Israel y Palestina existe la denominada “Carretera 90”, que cruza el país de norte a sur, y que tiene fama de peligrosa, por ella circulan israelíes y palestinos, y para acceder tienes que pasar un control militar y que acorta muchísimo las distancias para llegar a puntos turísticos fuertes del país.

Nuestra inquietud era saber un poco de antemano cómo iba a ser la ruta para calcular días y tiempo que necesitaríamos para llegar a los sitios que queríamos, y google, de manera graciosa no traza la ruta pasando por esa carretera sino que te hace dar una vuelta enorme por el país, y GARMIN, que es la marca de nuestro gps, no ofrece la posibilidad de comprar mapa de Israel… extrañísimo. Nos comentaron que sólo lo podríamos adquirir en el mismo país, pero que no nos podían decir dónde.

Peeero, el cónsul salió al rescate diciéndonos que en Israel se utiliza la aplicación gps Waze, que además es de creación Israelí, vamos… el google maps de Israel. Pero claro, para eso teníamos que tener datos en el móvil y no íbamos a pagar un pastón por usar esta app con una compañía móvil extranjera y tampoco queríamos comprar una sim del país (vagancias de no tener que buscar dónde comprarla).

Así que lo dejamos estar hasta llegar al país y allí decidiríamos.

Agradecemos enormemente las respuestas de este señor, fueron varios emails. Fue de mucha ayuda, muy agradable; es bueno saber que hay países a los que realmente les importa el turismo y lo cuidan. Un 10 para este señor.

 

  • Alojamiento…

¡Ay señor llévame contigo! Vaya disgusto, vaya malos humores… Ya escribiré… Pero vamos… vaya disgustos que me cojo.

Enumero por ciudades:

  • Tel Aviv: Overstay-TLV Backpackers Hostel, 47€ con desayuno. Para pasar la primera noche. 
  • Tiberíades: Sweet Dreams Apartment, donde pagamos 46€. No visitamos esta ciudad, simplemente nos quedaba a caballo de los siguientes puntos y llegamos de noche, justos para una ducha y descansar. Sólo estuvimos alojados una noche. 
  • Jerusalén: Chain Gate Hostel, 168€  con desayuno. Pasamos aquí 4 noches, y se me hizo eterno. 
  • Tel Aviv: The Clock – Tel Aviv-Jaffa Vacation Rooms & Apartments, por 112€. Estuvimos alojados 2 días.

 

  • Alquiler de vehículo…

Consideramos que para recorrer el país, máxime cuando quieres visitar tanto, en tan poco tiempo, debes alquilar un coche. No sabemos cómo sería visitarlo en transporte público o taxi, pero de seguro lo primero sería algo complejo (sobre todo para acceder a ciertos lugares) y lo segundo excesivamente caro para nosotros.

Alquilamos un coche, 192 euros 9 días. Nos pareció un buen precio. Lo buscamos en la página de rentalcars, y la compañía más barata era Thirfty y esa cogimos.



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