Conclusiones Moscú

Una vez llegados a casa, puesto las pertinentes lavadoras, y metido todos los tickets y papeles del viaje en una bolsa de supermercado a la espera de hacer ese álbum que tienes en mente y que nunca haces, que hiciste sólo esa vez que saliste por primera vez de España, te sientas en el sillón y piensas un poco… Moscú …

  • “Ciudad de las monedas”, está claro que es una pérdida de tiempo para los moscovitas agacharse a recoger las monedas de pequeño valor, vamos, ni por hacer el esfuerzo de agacharte, quitarte el guante, y enguarrarte las manos para recoger una moneda de escaso valor. Pero yo, que arrucho hasta en sueños, las recogía todas, las que se me caían a mí, y las que iba encontrando. 
  • Adoro la Navidad. No puede gustarme más una ciudad con decoración navideña… Y de esta hemos intentado crear “la escapada navideña” -que bien pudiera sustituir al “de un viaje sale otro viaje” tristemente extinto por razones ajenas a nuestra voluntad- , es decir, queremos instaurar en diciembre el viajito navideño de 3 – 4 días para visitar ciudades que sigan animando nuestro espíritu navideño.
    ¡Vaya preciosidad la Plaza Roja en navidad! Cómo pudo enamorarme este sitio tan llenito de luces y decoración…
    Veamos si el tiempo y el dinero nos acompañan en esta idea, las ganas seguro… lo complicado va a ser el bolsillo xD.
  • Los moscovitas… esa gente que se desvive por ayudarte, que paraliza su vida hasta que encauza la tuya… Me gustaron señores de Moscú, más gente normal en las embajadas rusas por favor, los moscovitas son gente ¡del 100! 
  • Ganas de más… ¿Tendrá finalmente Itziar razón, y el Lago Baikal es lo más de lo más? Nos ha picado la curiosidad… Kazan, Ekaterimburgo, Lago Baikal… See you soon! 

 

La canción que nos acompañó todo el viaje, bueno “nos acompañó” es mucha gente… Me acompañó todo el viaje en la mente y en el Deezer fue “Cheap Thrills” de Sia ft Sean Paul.

No significaba nada, simplemente, en el aeroexpress me puse los cascos, la escuché mientras iba mirando el paisaje, y la volví a escuchar…y así una media hora (cuando me da por una canción, me da) y simplemente me dio muy buen rollo, me animaba, me motivaba y cada vez que paseaba por la ciudad sentía que era la banda sonora (sí, lo sé, no era muy navideña, pero no importaba).

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